La magia de creer para ver
Mostrando entradas con la etiqueta Letra breve. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Letra breve. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de abril de 2016



“No creo que la existencia quiera que seas serio. No he visto un árbol serio. No he visto un pájaro serio. No he visto un amanecer serio. No he visto una noche seria con estrellas. Parece que estuvieran todos riéndose a su manera, danzando a su manera. Puede que no lo entendamos, pero hay una sutil sensación como si toda la existencia fuera una celebración. Te enseño celebración. Y la risa, definitivamente, tiene que ser uno de los mayores ingredientes de esta celebración”. 

OSHO

sábado, 9 de abril de 2016

“Para ser una mujer fuerte, para ser una mujer feroz, para ser una mujer auténtica, para ser una líder, para ser verdaderamente poderosa, tienes que llegar al punto en el que puedas tolerar a la gente a la que no les gustes. Y tienes que saber que cuando de verdad estés haciéndolo, tendrás que recurrir a tu propio imperativo moral a tu propio tronco moral y decir ,“ no me importa, esto es en lo que creo. Esto es lo que soy."

- Eve Ensler.-

viernes, 1 de abril de 2016

El encuentro amoroso se tiene que producir en unos parámetros de equilibrio entre mis necesidades y las del otro. Por ejemplo, si voy en busca de la pareja, creo que la he encontrado y corro hacia ella con los ojos vendados es muy probable que lo que en realidad vaya buscando es una “mamá” que satisfaga mis necesidades emocionales no resueltas. Es por ello muy importante que estas estén satisfechas con la parte de mi que se encarga de hacerlo y no las quiera encontrar fuera de mi, en una pareja. Del mismo modo, el hecho de irnos al otro extremo, el no querer entregarnos a la relación de pareja, un “yo lo guiso y yo me lo como”, nos convierte en personas independientes pero desconectadas del amor.

Luis Dorrego

jueves, 24 de marzo de 2016

El canto de la angustia

Yo andaba solo y callado
Porque tú te hallabas lejos;
y aquella noche
Te estaba escribiendo,
Cuando por la casa desolada
Arrastró el horror su trapo siniestro.

Brotó la idea, ciertamente,
De los sombríos objetos:
El piano,
El tintero,
La borra de café en la taza,
y mi traje negro.

Sutil como las alas del perfume
Vino tu recuerdo.
lbs ojos de joven cordial y triste,
Tus cabellos,
Como un largo y suave pájaro
De silencio.
(Los cabellos que resisten a la muerte
Con la vida de la seda, en tanto misterio.)
Tu boca donde suspira
La sombra interior habitada por los sueños.
Tu garganta,
Donde veo
Palpitar como un sollozo de sangre,
La lenta vida en que te mece durmiendo.

Un vientecillo desolado,
Más que soplar, tiritaba en soplo ligero.
Y entre tanto,
El silencio,
Como una blanda y suspirante lluvia
Caía lento.

Caía de la inmensidad,
Inmemorial y eterno.
Adivinábase afuera
Un cielo,
Peor que oscuro:
Un angustioso cielo ceniciento.

Y de pronto, desde la puerta cerrada
Me dio en la nuca un soplo trémulo,
y conocí que era la cosa mala
De las cosas solas, y miré el blanco techo.
Diciéndome: «Es una absurda
Superstición, un ridículo miedo.»
Y miré la pared impávida.

Y noté que afuera había parado el viento.
¡Oh aquel desamparo exterior y enorme
Del silencio!
Aquel egoísmo de puertas cerradas
Que sentía en todo el pueblo.
Solamente no me atrevía
A mirar hacia atrás,
Aunque estaba cierto
De que no había nadie;
Pero nunca,
¡Oh, nunca habría mirado de miedo!
Del miedo horroroso
De quedarme muerto.

Poco a poco, en vegetante
Pululación de escalofrío eléctrico,
Erizáronse en mi cabeza
Los cabellos.
Uno a uno los sentía,
y aquella vida extraña era otro tormento.

Y contemplaba mis manos
Sobre la mesa, qué extraordinarios miembros;
Mis manos tan pálidas,
Manos de muerto.
y noté que no sentía
Mi corazón desde hacía mucho tiempo.
Y sentí que te perdía para siempre,
Con la horrible certidumbre de estar despierto.
y grité tu nombre
Con un grito interno,
Con una voz extraña
Que no era la mía y que estaba muy lejos.
Y entonces, en aquel grito,
Sentí que mi corazón muy adentro,
Como un racimo de lágrimas,
Se deshacía en un llanto benéfico.


Leopoldo Lugones

Contrabajo

Dulce luna del mar que alargas la hora 
de los sueños del amor; plácida perla 
que el corazón en lágrimas atesora 
y no quiere llorar por no perderla. 

Así el fiel corazón se queda grave, 
y por eso el amor, áspero o blando, 
trae un deseo de llorar, tan suave, 
que sólo amarás bien si amas llorando.


Leopoldo Lugones

lunes, 21 de marzo de 2016

¿Te has preguntado por qué no te rebelas? Esta es la respuesta

El sistema de dominación hoy es refinado. En lugar de someter, utiliza métodos más eficientes para que "las personas se sometan por sí mismas al entramado de dominación. Su particular eficiencia se debe a que no actúa mediante la prohibición y la sustracción, sino complaciendo y colmando. En lugar de hacer a los hombres sumisos, intenta hacerlos dependientes. Este poder amable es más poderoso que el poder represivo."

Byung-Chul Han. Psicopolítica

domingo, 14 de febrero de 2016

¿Quién eres realmente? (Yo soy la naturaleza)

No soy una llamada perdida de mi jefe.

No soy el número de correos electrónicos leídos en mi bandeja de entrada.

No soy mi lista de tareas pendientes.

No soy el tamaño del perfil de Facebook.

No soy la comida rápida en mi hora de almuerzo.

Soy la hierba bajo mis pies.

Yo soy el viento que sopla a través de los árboles.

Soy el agua que corre por los ríos.

La tierra en mis manos.
Tengo el deseo de que no puedo esperar.


Soy la naturaleza.



Die Rabauken

domingo, 7 de febrero de 2016

A los peregrinos de Oriente

... non entia enim licet quodammodo levibusque hominibus facilius atque incuriosius verbis reddere quam entia, verumtamen pio diligentique rerum scriptori plane aliter res se habet: nihil tantum adeo necesse est ante hominum oculos proponere ut certas quasdam res, quas esse neque demonstrari neque probari potest, quae contra eo ipso, quod pio dilegintesque viri illas quasi ut entia tractant, enti nascendique facultati, paululum appropinquant.

ALBERTUS SECUNDUS

(Tract. de cristall. spirit. ed. Clangor et Collof, lib. I, cap. 28.)


En la traducción de puño y letra de Josef Knecht:

... pues, aunque en cierto aspecto y para hombres frívolos las cosas no existentes son más fáciles y menos riesgosas para ser representadas con palabras, en cambio, para el historiador fiel y escrupuloso son todo lo contrario: nada escapa tanto a la descripción verbal y nada es, sin embargo, tan necesario colocar ante los ojos humanos, como determinadas cosas cuya existencia ni puede demostrarse ni es verosímil, pero que justamente por el hecho de ser consideradas existentes en cierta medida por hombres devotos y conscientes, pueden ser aproximadas un paso más a la existencia y a la posibilidad de nacer.

Hermann Hesse, "El juego de los abalorios".

martes, 15 de diciembre de 2015

Amor

"Para obtener Amor, primero hay que saber que Amor no es un sentimiento, sino un Ser."

martes, 8 de diciembre de 2015

Oh hermosura que excedéis

¡Oh hermosura que excedéis
a todas las hermosuras!
Sin herir dolor hacéis,
y sin dolor deshacéis,
el amor de las criaturas.

Oh ñudo que así juntáis
dos cosas tan desiguales,
no sé por qué os desatáis,
pues atado fuerza dais
a tener por bien los males.

Juntáis quien no tiene ser
con el Ser que no se acaba;
sin acabar acabáis,
sin tener que amar amáis,
engrandecéis nuestra nada.


Teresa de Ávila

Alma, buscarte has en mí

Alma, buscarte has en Mí,
y a Mí buscarme has en ti.

De tal suerte pudo amor,
alma, en mí te retratar,
que ningún sabio pintor
supiera con tal primor
tal imagen estampar.

Fuiste por amor criada
hermosa, bella, y así
en mis entrañas pintada,
si te perdieres, mi amada,
Alma, buscarte has en Mí.

Que yo sé que te hallarás
en mi pecho retratada,
y tan al vivo sacada,
que si te ves te holgarás,
viéndote tan bien pintada.

Y si acaso no supieres
dónde me hallarás a Mí,
No andes de aquí para allí,
sino, si hallarme quisieres,
a Mí buscarme has en ti.

Porque tú eres mi aposento,
eres mi casa y morada,
y así llamo en cualquier tiempo,
si hallo en tu pensamiento
estar la puerta cerrada.

Fuera de ti no hay buscarme,
porque para hallarme a Mí,
bastará sólo llamarme,
que a ti iré sin tardarme
y a Mí buscarme has en ti.


Teresa de Ávila

Sobre aquellas palabras "Dilectus meus mihi"

Ya toda me entregué y di,
y de tal suerte he trocado,
que es mi Amado para mí,
y yo soy para mi Amado.

Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó rendida,
en los brazos del amor
mi alma quedó caída,
y cobrando nueva vida
de tal manera he trocado,
que es mi Amado para mí,
y yo soy para mi Amado.

Hiriome con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su Criador;
ya yo no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mí,
y yo soy para mi amado.


Teresa de Ávila

lunes, 26 de octubre de 2015

Recordad

Una persona que propone un cambio a nivel individual y desde la alegría siempre se merece vivirlo, pues osa hacerlo.
No dejemos perder más la esencia de lo que es la cooperación en nuestras vidas a diario, es lo que nos hace vivir y sobrevivir como los seres humanos que somos, esta es nuestra esencia, la alegría. Y, si lo habéis olvidado, recordad... Si os negáis a esto, estáis muertos como homo sapiens, es una cuestión de tiempo. Dejaos ya de gaitas.

-------------------------------------------------------------

...en lo bueno y en lo malo, en la riqueza y en la pobreza, en la enfermedad y en la salud....

Esto, de muchas maneras distintas, lo venimos escuchando desde hace siglos y de alguna manera simboliza, no sólo relaciones de pareja, sino en general el anhelo que tenemos los seres humanos por la solidaridad, por la unión.

Creo que no hay nada que de más bálsamo, más alegría, más tranquilidad el saber que hay personas con las que poder contar, para reír y para soportar desgracias, sin embargo, parece que hay una parte de nosotr@s que tiende hacia el egoísmo y el individualismo.

¿cómo es mejor el mundo, ayudándonos o poniéndonos la zancadilla?

creo que cualquier niñ@ muy pequeño sabe la respuesta sobre esto, pero no parece que se nos de tan bien ayudarnos incondicionalmente, salvo en casos muy aislados, donde casi siempre hay lazos de sangre e incluso no siempre en estos casos.

Me he dado cuenta hace algún tiempo, que si te ayudo a que tu vida sea mejor, eso me salpica, me repercute, me da alegría y no creo que sea un genio único por ello.

También tenía incrustado en alguna parte de mi, lemas, en mi opinión, tan horribles como "sálvese quien pueda", "yo no fui", "no es mi culpa", "elígeme a mi aunque no lo merezca", "que dios (u otra persona) te lo pague, porque yo no pienso hacerlo" "yo, dos veces, aunque otr@s no tengan ninguna"... cosas así que no se sabe de dónde o de cuándo vienen, pero que nos acompañan a casi casi todo el mundo en nuestra sociedad.

Creo que ha habido hermosísimos ejemplos de solidaridad en la humanidad que a tod@s nos han emocionado y nos han dado ilusión y alegría por vivir algo así, momentos donde fuimos una piña, un colectivo que se cuida, que se apoya, donde se sabe que todo lo bueno que hacemos, repercute en tod@s, pero muchas veces, en el día a día, se nos olvida, se nos escapa...

Pienso que sería un gran cambio en la historia de la humanidad si dejásemos de competir, de mentir por conseguir cosas, de ponernos la zancadilla para quizá tener algo más de reconocimiento social o algo material, pues está más que demostrado que lo que más alegría nos da es tener personas con las que compartir de verdad, en las que confiar ciegamente, a las que nos encanta ayudar y que sabemos que siempre que lo necesitemos están ahí.

¿te imaginas que toda la humanidad fueramos amig@s? Amigos, al menos en el concepto de saber que queremos ayudarles y seremos ayudados, que serán sincer@s y cuidados@s, como yo con ell@s, que no tenemos necesidad de escabullirnos de un trabajo porque sabemos que beneficia a tod@s y no sólo a un@s poc@s, que si estamos tristes, cualquiera que nos vea, se va a preocupar por nosotr@s, que no nos da miedo acercarnos al otro, porque sabemos que tenemos las mismas necesidades y ayudándonos, esas necesidades, están más que cubiertas.

Parece que se necesita un gran milagro para que esto suceda, parece que sólo actuamos así cuando hay un gran cataclismo en la Tierra, pero creo que poco a poco, en el día a día podemos ir poniendo granitos de arena para dar alegría, confianza, apoyo, sinceridad y generosidad a otras personas, sin importar que sean absolutas desconocidas, pues en nuestro corazón tod@s somos muy parecid@s.

¡qué alegría daría pasear así por las calles! 
Sonriendo con otras personas, disfrutando de cada posible encuentro, de cada posibilidad de compartir, de ayudar o ser ayudado, qué bien nos sentiríamos viviéndonos como una gran familia que puebla este planeta, que tenemos diferencias, pero que sabemos que colaborando junt@s, hay posibilidad de una vida mucho más digna, más sana, más alegre, más rica, más abundante en todos los aspectos.

Creo que sólo falta que se vaya prendiendo la mecha, que empecemos a caminar por las calles conscientes de que podemos dar mucha alegría a otras personas y que esto es buenísimo para un@ mism@, creo que no hay nada que de más sentido a la vida, en vez de preocuparnos por competir con otras personas que están a nuestro lado y que están llenas de belleza, de creatividad, de potencial alegría y amor para dar...

No creo que sea un milagro, creo que es sólo ponerse en marcha y confiar en que lo hacemos sirve, que le da sentido a nuestra vida y ayuda a la de otras personas.

¡vamos!

a vivir
a cantar
a jugar
a abrazar
a besar
a cuidar
a dejarnos cuidar
a dejar de preocuparnos por cosas absurdas
a olvidar el rencor
a darle una patada al miedo
a mirarnos a los ojos
a escucharnos
y por fin,
a caminar junt@s.

...cómo me apetece...vamos a hacer ese mundo, ¿empezamos ya?

con ganas de colaborar en ello,

Telémaco Rosales.

sábado, 24 de octubre de 2015

WALDEN. LA VIDA EN LOS BOSQUES

"Cuando estamos sin prisa y somos prudentes, percibimos que sólo las cosas grandes y dignas tienen una existencia permanente y absoluta; que los temorcillos y los placeres despreciables no son sino la sombra de la realidad. Esto es siempre regocijante y sublime. Los hombres cierran los ojos, dormitan y consienten en ser engañados por las apariencias; así establecen y confirman su vida diaria de rutina y costumbre en cualquier parte, la que, además, está edificada sobre bases puramente ilusorias. Los niños, que juegan a la vida, discriminan mejor su verdadera ley y sus relaciones, con más claridad que los hombres que no logran vivirla dignamente pero que se creen más sabios por su experiencia, es decir, por sus fracasos."

HENRY DAVID THOREAU

La mala costumbre

Hala... A llorar.

http://elrincondefloricienta.com/2014/03/21/la-mala-costumbre/

viernes, 23 de octubre de 2015

El verdadero valor del anillo

Hace mucho tiempo, un joven discípulo acudió a su maestro en busca de ayuda.
Su gran preocupación era que sentía que no valía para nada y que no hacía nadabien. Quería que los demás le valorasen más.
El maestro sin mirarlo, le replico: “Me encantaría poder ayudarte pero en estos momentos estoy ocupado con mis propios quehaceres. Quizás si me ayudases a solucionarlos podría acabarlos antes y ayudarte”.
El discípulo aceptó a regañadientes ya que de nuevo sintió que sus preocupaciones eran poco valoradas.
El maestro le entregó un anillo que llevaba en el dedo y le dijo: “Toma un caballo y cabalga hasta el mercado más cercano. Necesito que vendas este anillo para pagar una deuda.Y lo más importante es que trates de conseguir la mayor suma posible pero no aceptes menos de una moneda de oro por él”.
Y así el discípulo cabalgó hasta el mercado más cercano para vender el anillo.
Empezó a ofrecer el anillo a diferentes mercaderes que mostraban interés en él hasta que les decía el precio: una moneda de oro.
La mayor parte de los mercaderes se reían al escuchar la suma, salvo uno de ellos que amablemente le indicó que una moneda de oro era muy valiosa para darla a cambio del anillo.
Frustrado y cansado, el discípulo cabalgó de nuevo a casa del maestro sabiendo que no había podido cumplir con el encargo que le había hecho.
“Maestro, no he podido vender tu anillo por una moneda de oro”, le dijo cabizbajo. “Como mucho ofrecían un par de monedas de plata, pero no he podido convencer a nadie sobre el verdadero valor del anillo”.
“Tienes razón en algo”, le contestó el maestro. “Necesitamos conocer el verdadero valor del anillo”. “Coge de nuevo el caballo y ve a visitar al joyero del pueblo. Pregúntale por el verdadero valor del anillo. Y sobre todo no se lo vendas”.
Y así cabalgó de nuevo hasta el joyero del pueblo quien, tras examinar detenidamente el anillo, dictaminó que éste valía ¡58 monedas de oro!.
“¿¿58 monedas de oro??” replicó el joven asombrado.
Y con esa buena noticia cabalgó de nuevo a devolverle el anillo a su maestro.
El maestro, le pidió que se sentase y que escuchase lo que tenía que decirle:
“Tu eres como este anillo: una joya única y valiosa. Y como tal sólo puede evaluarte un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu valor?”


Jorge Bucay

martes, 20 de octubre de 2015

Buscar sin ver

«Usted perdone», le dijo un pez a otro, «es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme.

Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado».

«El Océano», respondió el viejo pez, «es donde estás ahora mismo».

«¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano», replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

Pregúntate a ti mism@, ¿qué “océano” estás buscando lejos de ti?


Autor desconocido

Los caballos del destino

Un humilde campesino vivía en el norte de China, en los confines de estepas frecuentadas por los nómadas.
Un día regresó silbando de la feria con una magnífica potranca que había comprado a un precio razonable, gastando pese a ello lo que había ahorrado en cinco años de economías.

Unos días más tarde, su único caballo, que constituía todo su capital, se escapó y desapareció hacia la frontera. El acontecimiento dio la vuelta al pueblo, y los vecinos acudieron uno tras otro para compadecer al granjero por su mala suerte. Éste se encogía de hombros y contestaba, imperturbable:

– Las nubes tapan el sol pero también traen la lluvia. Una desgracia trae a veces consigo un beneficio. Ya veremos.

Tres mese más tarde, la yegua reapareció con un magnífico semental salvaje caracoleando junto a ella. Estaba preñada. Los vecinos acudieron para felicitar al dichoso propietario:
– Tenías razón al ser optimista. ¡Pierdes un caballo y ganas tres!
– Las nubes traen la lluvia nutricia, y en ocasiones la tormenta devastadora. La desgracia se esconde en los pliegues de la felicidad. Esperemos.

El único hijo del campesino domó al fogoso semental y se aficionó a montarlo. No tardó en caerse del caballo y poco le faltó para romperse el cuello. Salió del paso con una pierna rota.

A los vecinos que venían de nuevo para cantar sus penas, el filósofo campesino les respondió:
– Calamidad o bendición ¿quién puede saberlo? Los cambios no tienen fin en este mundo que no permanece.

Unos días más tarde, se decretó la movilización general en el distrito para rechazar una invasión mongola. Todos los jóvenes válidos partieron al combate y muy pocos regresaron a sus hogares. Pero el hijo único del campesino, gracias a sus muletas, se libró de la masacre.


Autor desconocido

sábado, 17 de octubre de 2015

Allí adonde nunca he viajado

En algún lugar al que nunca he viajado, felizmente
más allá de toda experiencia, tus ojos tienen su silencio:
En tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.

Con solo mirarme, me liberas.
Aunque yo me haya cerrado como un puño,
siempre abres, pétalo tras pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque diestro
y misterioso su primera rosa. O si deseas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy bella, súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier.
Nada que hayamos de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura
me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.

Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero, cierto es que algo me dice
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas…

Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas.


E. E. Cummings

lunes, 12 de octubre de 2015

No se puede jugar a medias

"No se puede jugar
a medias
Si se juega, se juega a fondo
para jugar hay que apasionarse
para apasionarse hay que salir del mundo de lo concreto
salir del mundo de lo concreto es incursionar en el mundo de la locura
del mundo de la locura hay que aprender a entrar y salir
sin meterse en la locura no hay creatividad
sin creatividad uno se burocratiza
se torna hombre concreto
repite palabras de otro".


Eduardo Tato Pavlovsky