La magia de creer para ver

jueves, 24 de enero de 2013

Matinée

Abro los ojos,
y así, mirando sin ver,
busco los restos,
que la noche
esparció de mí.
Me completo.
Me recuento.
Me noto bien,
(cabal)
¿Feliz?,
¿se llamará así?.
Mejor no pasar,
(al interior)
dejarlo ahí.
Es lo que tengo,
que puedo estar bien,
casi sin nada.
Aunque,
siendo el mismo
que ayer,
creo recordar que…
o, y si
¿ni fue ayer?
¿ni era yo?

Iñaki Gurruchaga Zapirain
)

Miedo

El miedo pasa de hombre a hombre
Sin saber,
Como una hoja le pasa su temblor
A otra.

De pronto todo el árbol está temblando
Y no hay señal alguna del viento.

Charles Simic

martes, 15 de enero de 2013

Todo en la naturaleza es perfectamente real incluyendo la conciencia, no hay absolutamente nada de lo que preocuparse. No sólo se han roto las cadenas de la Ley, es que nunca existieron; los demonios nunca guardaron las estrellas, el Imperio jamás se fundó, a Eros nunca le creció la barba.

No, escucha, lo que ocurrió fue esto: te mintieron, te vendieron ideas sobre el bien y el mal, te hicieron desconfiar de tu cuerpo y te avergonzaron de tu profesión del caos, se inventaron palabras de asco por tu amor molecular, te mesmerizaron con su indiferencia, te aburrieron con la civilización y con todas sus roñosas emociones.

No hay devenir, ni revolución, ni lucha, ni sendero; tú ya eres el monarca de tu propia piel; tu inviolable libertad sólo espera completarse en el amor de otros monarcas: una política del sueño, urgente como el azul del cielo.

Despojarse de todos los derechos y dudas ilusorias de la historia exige la economía de una legendaria edad de piedra; chamanes y no curas, bardos y no señores, cazadores no policías, recolectores de pereza paleolítica, dulces como la sangre, van desnudos como un signo o pintados como pájaros, en equilibrio sobre la ola de la presencia explícita, sobre el ahora y siempre sin relojes.

Los agentes del caos dirigen candentes miradas a cualquiera que sea capaz de atestiguar su condición, su fiebre de lux et voluptas. Sólo estoy despierto en lo que amo y deseo hasta el punto del terror; todo lo demás no es sino mobiliario amortajado, anestesia cotidiana, cagadas mentales, aburrimiento subreptil de los regímenes totalitarios, censura banal y dolor inútil.

Hakim Bey.

lunes, 14 de enero de 2013

Aún

Qué misterioso era que ambos, en la distancia
casi impensable que nos desunía,
lográramos oírnos y que habláramos
idéntico lenguaje: el que pronto aprendimos
--bastaron la intuición y unas miradas--
en las contadas veces que la suerte
nos dio para sabernos y estar juntos.

Llegaban tus palabras hasta mí
titubeantes y con decisión,
entre fervores y melancolías.
Atravesaban días y noches, cielos, mares,
y al final enhebraban en un mágico hilo
soledades y asombros de uno y otro.
Imprevisiblemente me mostraban
tu mundo remotísimo, tus quehaceres, tu forma
peculiar de evocarme y pronunciarme,
tu intimidad que entonces pude sentir tan mía.

Sí, no ignoro que todo acaso no fue más
que un sueño que soñamos a un tiempo, pero se hizo
muy intensa la vida.
....................Y aun ahora
no consigo avenirme a dar por bueno
que aquello sucediera y terminara.
Porque no eres recuerdo: todavía
alienta en mi vivir --no en la memoria--
esa fragilidad tan verdadera
que el aire leve mece, pero no quiebra el viento.
y es tu imagen un claro presente sucesivo
brotando a cada instante, que me causa
emoción, alegría y gratitud.
Y dolor. Y dulzura.


Eloy Sánchez Rosillo

sábado, 12 de enero de 2013

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia.

No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.

Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio,
esa sonrisa.

Busco tu suma, el borde de la copa
donde el vino es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.


Julio Cortázar.

miércoles, 9 de enero de 2013

Quise una vez, pensé que me amarían.
No me quisieron.
La única razón del desamor:
Así tenía que ser.

Me consolé en el sol y en la lluvia.

Me senté otra vez a la puerta de mi casa.
El campo, al fin de cuentas, no es tan verde
Para los que son amados como para los que no lo son:
Sentir es distraerse.

Alberto Caeiro. (Pessoa)

martes, 8 de enero de 2013

Os daré a probar y os impondré mi virilidad,
Aurelio bardaje y Furio marica, que por mis 
versos, porque son voluptuosos, me habéis creído
poco decente. Pues el poeta bueno debe ser casto
en su persona, pero no es necesario que lo sean sus
versos, que después de todo sólo tienen sal y
gracia si son algo voluptuosos y poco decentes y
pueden levantar los ánimos no digo de los
muchachos, sino de esos hombres de pelo en pecho
que ya no pueden menear sus duros lomos.
¿Vosotros, porque habéis leído muchos miles de
besos, me consideráis poco hombre? Pues os daré a
probar y os impondré mi virilidad.


Os daré por el culo y me la mamaréis,
mamón de Aurelio y marica de Furio,
que me creisteis poco decente
porque mis versos son ligeros.
Que el poeta piadoso debe ser decente,
pero de ninguna manera sus versos,
pues sólo tienen sal y gracia,
si son ligeros y poco decentes
y si pueden incitar las cosquillas
no digo de los jovencitos, sino de esos
velludos incapaces de menear sus duros lomos.
¿Vosotros, porque leisteis muchos miles
de besos, creéis que no soy hombre?
Os daré por el culo y me la mamaréis.
 
 Catulo