La magia de creer para ver

martes, 19 de marzo de 2013

Renacimiento de Venus

Donde estuvo la nube ya no hay nube;
los ojos, que la piensan.

Absoluto celeste, azul unánime
sin ave, sin su anécdota.

Al célico sosiego otro marino
sosiego le contesta.

Las últimas congojas de la ola
playa se las consuela.

Tanto sollozo en leve espuma acaba,
y la espuma en la arena.

Le basta un color solo a tanto espacio,
sin vela que disienta.

El mar va por el mar buscado azules
y a un azul los eleva.

Está el día en el fiel. La luz, la sombra
ni más ni menos pesan.

Dentro del hombre ni esperanza empuja
ni memoria sujeta.

El presente, que tanto se ha negado,
hoy, aquí, ya, se entrega.

¡Presente, si, hay presente! Ojos absortos
felices le contemplan.

El tiempo abjura de su error, las horas,
y pasa sin saberlas.

Aves, ondinas, callan, y de voces
vacío el aire dejan.

La dilatada anchura del silencio
de silencio se llena.

Es el vivir tan tenue, que no ata;
la cautiva se suelta.

Por las campiñas, ya, del puro ser
viene, va, se recrea.

Está el mundo tan limpio, que es espejo:
la escapada lo estrena.

Radiante mediodía. En él, el alma
se reconoce: esencia.

Segunda, y la mejor, surge del mar
la Venus verdadera.


Pedro Salinas

lunes, 18 de marzo de 2013

El último poema

He soñado tan fuertemente contigo,
he caminado tanto, hablado tanto,
de tal forma amado tu sombra,
que ya no me queda nada de ti.

Me queda solamente el ser la sombra
entre las sombras,
ser cien veces más sombra que la sombra,
de ser la sombra que vendrá y volverá a venir
a tu vida extendida bajo el sol.

He soñado tanto contigo,
dormido y despierto he soñado tanto contigo,
que tiemblo al pensar que no eres más que un sueño.
Que tu dulce realidad jamás será la realidad para mis brazos,
que tu boca seguirá lejana de la mía,
como si ya te hubiese enterrado,
o fantasmal erraras más allá de la luna.

¿Acaso sabes tú lo que es vivir en sueños?
tener al lado una mujer dormida,
y estrecharte a ti contra mi pecho,
y estrechar no más que sombra y noche,
aunque mi ser, todo mi ser, suspirara por tu ser.

He hablado tanto contigo,
marchado tantas veces, tu mano entre la mía,
bajo árboles, estrellas, nubes, que nunca has existido,
que no es tiempo tal vez de despertarme todavía.

Temo la realidad, la tierna realidad tuya,
y sin embargo por ella he vivido como llama,
como llama sedienta de envolver el contorno de tu cuerpo,
de encontrar, al fin, la tibia carne de tu boca,
no el sueño de tu boca.

Dime que sí, que ya despierte:
Que no sea un sueño, sólo un sueño,
esta desesperada esperanza de mi vida.



Robert Desnos


* Robert Desnos escribió su último poema en el campo de concentración nazi de Terezin en Checoslovaquia. Los alemanes lo habían llevado allí en su retirada con los reclusos del campo de Buchenwald. Murió el 8 de junio de 1945 por la desnutrición y el tifus. Su muerte se produjo a los pocos días de ser liberado por las tropas rusas.
En esos versos, Desnos reescribió un viejo poema suyo, dedicado "A la Misteriosa", su mujer Youki. El poema fue encontrado en el bolsillo de su saco... sobre su cadáver.

http://eltrenliterario.blogspot.com.es/2007/07/el-ltimo-poema-de-robert-desnos.html

A la misteriosa

Tanto soñé contigo que pierdes tu realidad.
¿Todavía queda tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo y besar
sobre esa boca el nacimiento de la voz que quiero?
Tanto soñé contigo que mis brazos habituados a cruzarse sobre
mi pecho cuando abrazan tu sombra, quizá ya no podrían
adaptarse al contorno de tu cuerpo.
Y frente a la existencia real de aquello que me obsesiona y
me gobierna desde hace días y años, seguramente me
transformaré en sombra.
Oh balances sentimentales.
Tanto soñé contigo que seguramente ya no podré despertar.
Duermo de pie, con mi cuerpo que se ofrece a todas las
apariencias de la vida y del amor y tú, la única que cuenta
ahora para mí, más difícil me resultará tocar tu frente
y tus labios que los primeros labios y la primera frente
que encuentre.
Tanto soñé contigo, tanto caminé, hablé, me tendí al lado de
tu fantasma que ya no me resta sino ser fantasma entre
los fantasmas, y cien veces más sombra que la sombra que
siempre pasea alegremente por el cuadrante solar de tu vida.


Robert Desnos

La tortuga ecuestre

Igual que tu ventana que no existe
Como una sombra de mano en un instrumento fantasma
Igual que las venas y el recorrido intenso de tu sangre
Con la misma igualdad con la continuidad preciosa que me asegura idealmente
tu existencia
A una distancia
A la distancia
A pesar de la distancia
Con tu frente y tu rostro
Y toda tu presencia sin cerrar los ojos
Y el paisaje que brota de tu presencia cuando la ciudad no era no podía ser
sino el reflejo inútil de tu presencia de hecatombe
Para mejor mojar las plumas de las aves
Cae esta lluvia de muy alto
Y me encierra dentro de ti a mí solo
Dentro y lejos de ti
Como un camino que se pierde en otro continente


CÉSAR MORO

La costra

La ciudad tenía una sola casa
la casa tenía una sola habitación
la habitación tenía una sola pared
la pared tenía un solo reloj
el reloj tenía una sola manecilla
entre tanto los niños
crecían y ponían una sola pregunta
mientras desconcertados y soberbios los adultos
se encogían y disminuían sonrientes

GELLU NAUM

domingo, 17 de marzo de 2013

El marido verdugo

¿Teméis de ésa que puebla las Montañas
turba de brutos fiera el desenfreno?...
¡más feroces dañinas alimañas
la madre sociedad nutre en su seno!

Bullen, de humanas formas revestidos,
torpes vivientes entre humanos seres,
que ceban el placer de sus sentidos
en el llanto infeliz de las mujeres.

No allá a las lides de su patria fueron
a exhalar de su ardor la inmensa llama;
nunca enemiga lanza acometieron,
que otra es la lid que su valor inflama.

Nunca el verdugo de inocente esposa
con noble lauro coronó su frente:
¡Ella os dirá temblando y congojosa
las gloriosas hazañas del valiente!

Ella os dirá que a veces siente el cuello
por sus manos de bronce atarazado,
y a veces el finísimo cabello
por las garras del héroe arrebatado.

Que a veces sobre el seno trasparente
cárdenas huellas de sus dedos halla;
que a veces brotan de su blanca frente
sangre las venas que su esposo estalla.

¡Y que ¡ay! del tierno corazón llagado
más sangre, más dolor la herida brota,
que el delicado seno macerado,
y que la vena de sus sienes rota!

Así hermosura y juventud al lado
pierde de su verdugo; así envejece:—
así lirio suave y delicado
junto al áspero cardo arraiga y crece.

Y así en humanas formas escondidos,
cual bajo el agua del arroyo el cieno,
torpes vivientes al amor uncidos
la madre sociedad nutre en su seno.


Carolina Coronado

sábado, 16 de marzo de 2013

Fragmentos

 Los sabios y filósofos más ilustres han caminado entre las tinieblas de la ignorancia.
Sin embargo eran los luminares de su época.
¿Qué hicieron?
Pronunciaron algunas frases confusas y luego se durmieron.

Procede de forma que tu prójimo no se sienta humillado con tu sabiduría.
Domínate, domínate. Jamás te abandones a la ira.
Si quieres conquistar la paz definitiva,
sonríe al Destino que te azota y nunca azotes a nadie.
Confórmate en este mundo con pocos amigos.
No busques propiciar la simpatía que alguien te inspiro.
Antes de estrechar la mano de un hombre,
piensa si ella no ha de golpearte un día.
¡Cuán pobre el corazón que no sabe amar,
que no puede embriagarse de amor!
Si no amas, ¿cómo te explicas la luz enceguecedora del sol
 y la más leve claridad que trae la luna?
Sabes que no tienes poder sobre tu destino.
Por qué esa incertidumbre del mañana ha de causarte miedo?
Si eres sabio, goza del momento presente.
El porvenir? Qué  te puede traer el porvenir?
He aquí la estación inefable, la estación de la esperanza,
la estación en que las almas sedientas de otras almas buscan una quietud perfumada.
Cada flor, es acaso la blanca mano de Moisés? 
Cada brisa, es acaso el tibio aliento de Jesús?
No marcha seguro por el Sendero el hombre que no ha recogido el fruto de la verdad.
Si pudo cosecharlo del árbol de la Ciencia, 
sabe que los días pasados y los días por venir 
en nada se distinguen del alucinante primer día de la Creación.
 En la feria que atraviesas, no procures encontrar algún amigo.
Tampoco busques sólido refugio.
Con ánimo valiente, acepta el dolor sin la esperanza de un remedio inexistente.
Sonríe ante la desgracia y no le pidas a nadie que te sonría: perderás el tiempo.
Renuncia a la recompensa que merecías.
Si feliz. No te lamentes por nada.
No anheles nada. Lo que te ha de suceder,
escrito está en el libro que hojea al azar el viento de la Eternidad.


Un religioso dijo a una ramera: 'Estás ebria,
atrapada a cada momento en una nueva trampa'
Ella respondió: 'Oh, Señor, yo soy lo que tú dices,
y tú, eres lo que aparentas?'

Acepta cualquier goce que pueda
ofrecerte la Vida. No creas que haya alguien
que cuente nuestros vicios y virtudes. Desprecia
lo que robarte pueda un momento dichoso.


¿Tienes miedo al mañana? ¡Tonto! Sé confiado.
Para justificar ese temor, que acecha
la desgracia. No quieras consejos ni lecciones
sabias. Nuestro destino será siempre insondable.


No encontrarás en este bazar un solo amigo.
Atiende mi consejo: Renuncia a todo apoyo.
Acepta la desgracia; no le busques remedio.
No esperes compasión, feliz en tu desdicha.


Frecuenté mucho el trato de sabios y de doctos
en mi edad juvenil. Grandemente admiraba
doctrinas, teorías... Pero al dejar sus aulas
estaba más confuso que al penetrar en ellas.



Omar Khayyam