La magia de creer para ver

sábado, 13 de abril de 2013

Edificios como sombras

Edificios como sombras
Se tumban entre vidrios
En el tiempo de la aurora
(Ya la noche es un mendigo)
Con alma de transeúnte
En el telar de la distancia
Tirada por niños de cometa
Tu espera es mi memoria
Mi razón tu eternidad
No me dejan preguntar
Por qué
(Ya la noche se salva sola)
Sin más vida que la luz
Es que soy tu espera
Cuando yo ya no


Álvaro Guijarro
(hace un año)

Lúcido como un tres de oros

Lúcido como un tres de oros 
En el azúcar de la vida 
Cuando las nubes se cierran 
Para adorar a la infancia 
Cuyo corazón se abre como un pescado 
Volando lejos de aquí 
La luna de oro 
El caos violeta 
La muerte en la sonrisa 
Dibujando una hinchazón de melodías 



Nada como aburrirse 
Fraternalmente 
De cara a la belleza 
Y al pan de los otros 
Esto me recuerda a ayer 
Cuando vine del mañana 
Para ilusionar el ahora 
Mi desvelo 
Duerme en el continente de tus ojos


Álvaro Guijarro
(hace un año)

viernes, 5 de abril de 2013

Si...

Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te echan la culpa;
si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de ti,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduria…

Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas…

Si puedes hacer un hato con todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
excepto La Voluntad que les dice “!Continuad!”.

Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes emplear el inexorable minuto
recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.


Rudyard Kipling

jueves, 4 de abril de 2013

Variación sobre un viejo tema

Eres ventana / niña / o sólo rosaleda
¡eres! y juegas en los arenales del tálamo
con añicos de júbilo / desnuda
y transparente en el crepúsculo
dejando adrede tus joyas en el anaquel
Ya no danzas más encendiendo tus brazos
ante tu espectador privado vigilante
Una columna de llamas en crescendo
se derrumba en onda luminosa y titila
como bujía que languidece y no se apaga

La noche nos convence al fin de comenzar
las caricias entrambos tras el trance candente
Algo ha ocurrido bajo el cambio de luces
También yo me moví con magistral misterio
hasta acercarme al centro del jardín
Lo arcaico de esta noble realidad
de este abismo dorado de abejas
Deberían venir a consultarnos sobre
cosas inverosímiles que ocurren aquí dentro
del precioso canasto de noche
doblemente repleto de besos y de grillos
extraordinariamente niquelado por la luna

Empecé a contar tus pestañas
matemáticamente absorbido en tu cara
amarillo de espíritu sin tocar tu quietud
toda la madrugada casi místico así
meditando el arcano de unos párpados puros
largo rato aún sin moverme hasta que
acudí lentamente a las rampas carnales
y comprendí el paisaje de una espalda
Oh ninfa tu belleza es un murmullo increíble

Ya toco el gran algodón / te toco
a sabiendas cámara de ternura
máquina santa de sangre y cabellera
regia muñeca viva impecable función
Ahora cierro los ojos para honrar los crujidos
y ver la oscuridad poblada de palomas
en un continuo nimbo las frentes y los pies
Bien hago en ser lealmente lento conmigo mismo
mientras lleno de hojas o caricias tu cuerpo
y retorno a tu cara solitaria de silencio
atroz también tus manos tienen enorme paz

Soy un viento mirándote dormir
bajo la disciplina de la felicidad
Entré en el terciopelo y frecuenté la urdimbre
y visité la fábrica salvaje de la miel
viviendo una experiencia de mutismo binario
atravesando largos corredores violetas
Y la respiración de colores / el sueño
con su casa sin puertas es una antigua casa
Azul muralla de cristal / regia muñeca viva
mojada de licor en esta noche egipcia.

Carlos Edmundo de Ory

Poema escrito con el torso desnundo


Vamos juntos es admitido el tren de amor
El humo unido de los cigarrillos
Bendita sea nuestra trinitaria
Y mañana los tres campearemos
en no se sabe cuál rincón rinconocido

He conocido a un amigo con quien vivo
Es una pesadilla tocar su alma naque
Es un sueño agitado tenerlo cerca mente
porque tiene arrebatos de batracio
almanaque es su alma que registra locuras
su mente fría inventa incendios

Yo creador ella mi llave blanca
y el amigo es un pintor oculto
Vivo en su casa y ella viene a estar
Vemos caer la noche y no decimos nada
Yo vil creador con una musa al lado
y el otro trasgo hacemos tres
¿Qué harán de nosotros los demonios
cuando nos separemos algún día
dejando en su ataúd la juventud?

Carlos Edmundo de Ory

Oda Del Dolor

Cuando estos labios míos pegados a la luna
dejen ya de ser poma voz de arena y misterio
bailaré como un ángel sabe solo bailar
¿Qué hago aquí tanto tiempo? Gran deshollinador
Sobre esta luz dorada del día que lamento
¿A quién debo ofrecer el manto de mis llantos?
¿A quién la lamedura que me lacra la voz?
Dolor cuando tú pisas los párpados del hombre
Extraño corazón con una espada en medio
Nadie sabe decir por qué vuelan los pájaros
muy por encima de nuestra frente mortal
Alguien puede mirarme Yo le enseño mis dedos
Diez dedos ¿por qué diez? Manos son dos
Una escribe una carta a un niño triste
La otra mano espera siempre espera
El pecho que respira y sangra es
el futuro tambor del topo abajo
¿Qué hago yo aquí más tiempo me pregunto
borracho de salud y borracho de muerte?

Carlos Edmundo de Ory

Nihilismo

En el fondo de ti vuela la mariposa
personal ¡Salta en el vacío!
Nada suplanta la experiencia diestra
¿Qué haces en la ribera lamentándote?
momento piloto del ser monumento
Estar en el espacio santísimo y divino
las dos pupilas diarias y el órgano pineal
y mirar las estrellas con ojo terco

En la época dorada saber poner las manos
sobre la Nada no coger ya nada

La mixtificación no te rodea


Carlos Edmundo de Ory