La magia de creer para ver

martes, 12 de noviembre de 2013

Elegía XIX: A su amante antes de ir a la cama (Fragmento)

Fuera con esa faja, como si la zona del cielo estuviese brillando,
Pero estuviera englobando un mundo mucho más bello.
Desprende ese peto adornado, que usas
Para que los ojos de tontos atareados puedan parar ahí:
Desátate, porque el repique armonioso
Me dice de ti que ha llegado tu hora de cama.


John Donne

Elegía XVIII: El progreso del amor (fragmento)

Sus labios hinchados; a los cuales hemos llegado,
Nos anclamos ahí, y nos pensamos en casa,
Porque todos parecen: ahí cantos de sirenas, y ahí
Sabios oráculos Délficos llenan el oído;
Ahí en un arroyo donde algunas perlas selectas se hinchan,
La rémora, su lengua escindida, reside.
Estos y el glorioso promontorio, su mentón
sobrepasando; y el estrecho de Helesponto entre
El Sestos y Abidos de sus senos,
(No de dos amantes, pero dos amores eran los nidos)
Triunfa el mar sin límites, pero que tu ojo
Algunos lunares isla pueda divisar ahí;
Y navegando hacia su India, de esa manera
Me quedaré en su bello ombligo Atlántico;
Aunque desde ahí la corriente esté hecha por tu piloto,
Aún así, ahí es donde desearías estar en bahía,
Estarás en otro bosque,
Donde algunos naufragan, y no llegan más allá.
Cuando estés ahí, considera lo que en esta persecución
Se malgastó porque empezaste con la cara.

John Donne

Seducción

Ven a vivir conmigo, y sé mi amor,
y nuevos placeres probaremos
de doradas arenas, y arroyos cristalinos;
con sedales de seda, con anzuelos de plata.

Discurrirá entonces el río susurrante
más que por el sol, por tus ojos calentado,
y allí se quedarán los peces enamorados,
suplicando que a sí puedan revelarse.

Cuando tú en ese baño de vida nades,
los peces todos de todos los canales
hacia ti amorosamente nadarán,
más felices de alcanzarte, que tú a ellos.


John Donne

lunes, 4 de noviembre de 2013

Con tal de no estar solos

Con tal de no estar solos
andamos con locos, con idiotas y borrachos,
con mujeres vacías o de moral dudosa.
mentimos a los padres
juramos en vano
entregamos la piel y comprometemos nuestros sueños.
Cruzamos la calle a ciegas
con el primero que nos da la mano.

Con tal de no estar solos
montamos una gran farsa a la que llamamos AMOR
(así, con mayúsculas)
Sacando conejos muertos de una chistera, barajando con trampas nuestras cartas y haciendo trucos malos con espejos
para no darnos de bruces con la realidad
y alejar de nosotros el miedo
a estar solos.

Porque, con tal de no estarlo, o de no parecer que lo estamos,
pasamos hambre, despilfarramos dinero,
oímos sin escuchar
abrazamos sin abarcar
y nos convertimos en autómatas desesperados.
Olvidando lo hermoso que es disfrutar el momento, relajarse y esperar que las cosas, sencillamente, sucedan. El olor a jazmín de las noches de verano y el hallazgo inesperado de lo auténtico, que nos ha de encontrar desprevenidos, despojados de artificios, sin adornos, desarmados y tranquilos. Liberados de todo lo que pesa y esclavos de lo vaporoso, lo ingrávido…

Dejarse llevar…

Pero con tal de no estar solos,
ni siquiera un momento,
seguimos buscando y seguimos fingiendo.
Maquillamos lo que se ve, y lo que no también,
por temor a que descubran nuestros defectos
y la fragilidad que se esconde tras ellos.
Nos apremia el desamparo, la angustia y la prisa…
de modo que nos devora la noche y nos descubre el día,
casi siempre en el lugar inadecuado
donde un incómodo silencio
y un dolor en el pecho
nos reprochan una y otra vez
todas esas tonterías que hacemos
aquí y ahora,
mañana y siempre
unos y otros

con tal de no estar solos.


AnaElenaPena

sábado, 2 de noviembre de 2013

jueves, 31 de octubre de 2013

Sobre salvajes

Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocío Chiriké-yeetakuú, que significa Saliva de las Estrellas; a las lágrimas Enú-parupué, que quiere decir Guarapo de los Ojos, y al corazón Yewán-enapué Semilla del Vientre. Los waraos del delta del Orinoco dicen Mejokoji (El Sol del Pecho) para nombrar al alma. Para decir amigo dicen Ma-jokaraisa: Mi Otro Corazón. Y para decir olvidar dicen Emonikitane, que quiere decir Perdonar.
Los muy tontos no saben lo que dicen
Para decir tierra dicen madre
Para decir madre dicen ternura
Para decir ternura dicen entrega
Tienen tal confusión de sentimientos
que con toda razón
las buenas gentes que somos
les llamamos salvajes

Gustavo Pereira

jueves, 24 de octubre de 2013

Tengo la "enfermedad"

Tengo
la "enfermedad"
de las mujeres.

Mis hormonas
están alborotadas,
me siento parte
de la naturaleza.

Todos los meses
esta comunión
del alma
y el cuerpo;
este sentirse objeto
de leyes naturales
fuera de control;
el cerebro recogido
volviéndose vientre...

Gioconda Belli