La magia de creer para ver

domingo, 19 de julio de 2015

Celebración de nosotros

Una celebración a haber avanzado sobre el frío

Una celebración a la luna y la estrella en la ventana

Una celebración a la masturbación

Una celebración a la entrega

Una celebración al eucalipto

Una celebración al descubrimiento

Una celebración a los obstáculos por su poder de volvernos más reales

Una celebración a la página en blanco

Una celebración al aburrimiento

Una celebración a los pájaros a mitad del bosque

Una celebración al sufrimiento como camino de regreso

Una celebración a la muerte que nos muestra las creencias infundadas sobre las cuales muchas veces tomamos decisiones

Una celebración a decidir contar con más tiempo que dinero

Una celebración a la desaparición del tiempo

Una celebración a la poesía

Una celebración al silencio

Una celebración a la soledad

Una celebración al cuerpo

Una celebración a la mente

Una celebración del entendimiento del lenguaje secreto de los perros

Una celebración a la rotación de los astros porque gracias al movimiento conocemos el día y la noche y en la noche oscura percibimos cómo brilla la estrella

Una celebración al corte de pelo como significado de una visión interior

Una celebración del abandono por la espera de un futuro

Una celebración por la sinceridad y la fidelidad a uno mismo en cada momento

Una celebración por la risa espontánea, sin objeto

Una celebración a la tristeza, por su verdadera profundidad

Una celebración a la libertad, por elegirla

Una celebración al sentir

Una celebración al aroma del café

Una celebración a la palabra, por hacer un esfuerzo divino en intentar nombrar lo innombrable

Una celebración a la familia en cuyo espejo vemos nuestro propio crecimiento

Una celebración a exponer nuestras miserias al mundo sin tener miedo a ser juzgado

Una celebración al miedo por mostrarnos la falsedad de la separación

Una celebración a la música

Una celebración a las preguntas que nos hacen temblar

Una celebración a la falta de salud como una forma de intuir dentro nuestro un espacio verdadero

Una celebración a la ausencia de planes

Una celebración al chocolate

Una celebración a las manos que escriben, que tocan y que huelen

Una celebración a la ropa que abriga

Una celebración ser hijos de la misma sustancia

Una celebración habernos encontrado

Una celebración al universo infinito que siempre provee

Una celebración a la vida tal-cual-es

Una celebración a la maternidad y a la paternidad en que nos damos a luz a nosotros mismos

Una celebración a la búsqueda de la verdad por el simple deleite de saber quiénes somos

Una celebración a la suavidad de los párpados

Una celebración a los ojos que todo lo ven

Una celebración a la escucha

Una celebración al que percibe

Una celebración de la fuerza que le da coherencia al mundo

Una celebración al rumor del viento

Una celebración al resquebrajamiento de las ilusiones

Una celebración a la búsqueda de la verdad, de lo que es inherente

Una celebración a la felicidad del reconocimiento

Una celebración del té


Una celebración a la consciencia.



Magalí Vidoz

lunes, 6 de julio de 2015

Fragmentos de "El lobo estepario"

<<La idea equivocada y funesta de que el hombre sea una unidad permanente, le es a usted conocida. También sabe que el hombre consta de una multitud de almas, de muchísimos yos. Descomponer en estas numerosas figuras la aparente unidad de la persona se tiene por locura, la ciencia ha inventado para ello el nombre de esquizofrenia. La ciencia tiene en esto razón en cuanto es natural que ninguna multiplicidad puede dominarse sin dirección, sin un cierto orden y agrupamiento. En cambio, no tiene razón en creer que sólo es posible un orden único, férreo y para toda la vida, de los muchos sub-yos>>.


<<El que hoy quiera vivir y alegrarse de su vida, no ha de ser un hombre como tú ni como yo. El que en lugar de chinchín exija música, en lugar de placer alegría, en lugar de dinero alma, en vez de loca actividad verdadero trabajo, en vez de jugueteo pura pasión, para ése no es hogar este bonito mundo que padecemos…>>


<<Muchas veces ha estado usted muy cansado de la vida; usted se afanaba por salir de aquí, ¿no es verdad? Anhelaba abandonar este tiempo, este mundo, esta realidad, y entrar en otra realidad más adecuada a usted, en un mundo sin tiempo. Hágalo usted, querido amigo, yo le invito a ello. Usted sabe muy bien dónde se oculta ese otro mundo, y que lo que usted busca es el mundo de su propia alma. Únicamente dentro de su mismo interior vive aquella otra realidad por la que usted suspira. Yo no puedo darle nada que no exista ya dentro de usted. Yo no puedo presentarle ninguna otra galería de cuadros que la de su alma. No puedo dar a usted nada: sólo la ocasión, el impulso, la clave. Yo he de ayudar a hacer visible su propio mundo; esto es todo>>.



"El lobo estepario" (1927)
Hermann Hesse

Fragmento de "Demian"

<<La solidaridad es algo hermoso. Pero lo que vemos florecer por ahí no es solidaridad. Volverá a renacer del conocimiento del individuo por los individuos y durante algún tiempo transformará el mundo. La que hoy existe no es más que espíritu gregario. Los hombres se unen porque tienen miedo los unos de los otros; los señores se asocian, los trabajadores se asocian, los sabios se asocian. ¿Y por qué tienen miedo? Sólo se tiene miedo cuando se está en disensión consigo mismo. Tienen miedo porque nunca se han reconocido a sí mismos. ¡Una sociedad de hombres que tienen miedo de lo desconocido que anida en ellos! Todos se percatan de que sus leyes de vida no funcionan ya, de que viven según los viejos códigos y que ni su religión ni su moral corresponden a lo que necesitamos. Durante cien años y más, Europa no ha hecho más que estudiar y construir fábricas. Todos saben con exactitud cuántos gramos de pólvora se necesitan para matar a un hombre; pero no saben cómo se reza a Dios, no saben siquiera cómo se pasa un rato divertido. ¡Mira las tabernas de los estudiantes! O un lugar de diversión donde se reúne gente rica. ¡Desesperante! Querido Sinclair, de esto no puede salir nada alegre. Los hombres que se apiñan acobardados están llenos de miedo y de maldad; ninguno se fía del otro. Son fieles a unos ideales que han dejado de serlo y apedrean a todo el que crea otros nuevos. Presiento graves conflictos. Vendrán, créeme, vendrán pronto. Naturalmente, no «mejorarán» el mundo. Que los obreros maten a los empresarios, o que Rusia y Alemania disparen una sobre otra, nada altera la situación; sólo cambian los dueños. Pero no será completamente en vano. Hará patente la miseria de los ideales actuales; se saldarán las cuentas con los dioses de la Edad de Piedra. Este mundo, tal como es ahora, quiere morir, quiere sucumbir y lo conseguirá>>.


"Demian: Historia de la juventud de Emil Sinclair" (1919)
Hermann Hesse

De todos modos

La gente es ilógica, irrazonable y egoísta.
Ama a la gente de todos modos.

Si haces el bien, se te acusará de hacerlo con intenciones ocultas.
Haz el bien de todos modos.

Si triunfas, ganarás falsos amigos y verdaderos enemigos.
Triunfa de todos modos.

El bien que haces hoy será olvidado mañana.
Haz el bien de todos modos.

La honestidad y la franqueza te hacen vulnerables.
Se honesto y franco de todos modos.

Los más grandes hombres con las más grandes ideas pueden ser derribados por los más pequeños hombres con las mas pequeñas mentes.
Piensa en grande de todos modos.

La gente necesita realmente ayuda pero puede llegar a atacarte si los ayudas.
Ayuda a la gente de todos modos.

La gente lucha por los indefensos pero sólo sigue a los que se pueden defender.
Pelea por los indefensos de todos modos.

Lo que cuesta años construir, se puede destruir en una noche.
Construye de todos modos.

Da al mundo lo mejor de ti y el mundo te lanzará un puntapié.
Da lo mejor de ti de todos modos.


Los mandamientos paradójicos, de Dr. Kent M. Keith

sábado, 4 de julio de 2015

¿QUE CUÁNTOS AÑOS TENGO?

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas…
Valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!
Lo que importa es la edad que siento.

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. 
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.


José Saramago

viernes, 3 de julio de 2015

Por qué ella se lamenta

Calla y dime
¿Por qué lloras?
Somos tu y yo
Los mismos de antes.

Si oyes un lamento
Es sólo un conejo
Volviendo a su agujero,
En un momento.

Si algo se agita en las ramas,
Es el paseo inquieto de las ardillas,
Abrumadas por nosotros, debajo,
Amándonos.

¿Por qué lloras entonces?
¿Le temes a Dios
En la oscuridad?

Yo no le temo.
Deja que venga.
Si se oculta entre las hojas,
Deja que venga.

Ahora, en el día fresco, somos nosotros
Los que andamos entre los árboles
Llamando a Dios: ¿dónde estás?
Y es él quien se oculta.

¿Por qué lloras?
Mi corazón es amargo.
Deja que venga a justificar
Sus actos, ahora.

¿Porqué lloras?
Pero si puedes sufrir
Entonces llora, por la memoria
De nuestra vieja justicia.

Nos hemos equivocado
Muchas veces;
Pero esta vez comenzamos
A hacerlo bien.

Llora, entonces, llora
Por la abominación de nuestra justicia.
Dios seguirá oculto.
Él nunca vendrá.


D.H.Lawrence

Si el hombre pudiera decir lo que ama...

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda