La magia de creer para ver

lunes, 20 de julio de 2015

¿Qué hacer?

Nacer,
amar,
reconocer.
Nada más
que hacer.

Marià Corbí

La vida es tan sencilla que se explica por sí misma

La vida es tan sencilla que se explica por sí misma,
se basta a sí misma.
¡Mira! Todo está hecho. Todo está ya dado.
Nos basta aceptar
o quizá —somos humanos— alabar
y cantar
a lo que nos maquina sin dejarse pensar.
Todo está aquí. ¿No lo ves?
No hay razón ni más allá.
¡Somos felices! Vivimos los instantes explosivos
de alegría o de dolor, de rabia o de amor,
y si no
es que estamos distraídos, aburridos.
No hay nada que esperar. No hay nada que temer.
También la muerte
llegará cuando nos sea fielmente necesaria
y la recibiremos con verdadera ansia.
Desde que nacimos
nos estamos preparando para que nos consuma.


Gabriel Celaya

Itaca

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.


Cavafis

El tiempo

Este verso es el presente.

El verso que habéis leído es ya el pasado
—ha quedado atrás después de la lectura—.
El resto del poema es el futuro,
que existe fuera de vuestra
percepción.

Las palabras
están aquí, tanto si las leéis
como si no. Y ningún poder terrestre
lo puede modificar.

Joan Brossa

domingo, 19 de julio de 2015

Celebración de nosotros

Una celebración a haber avanzado sobre el frío

Una celebración a la luna y la estrella en la ventana

Una celebración a la masturbación

Una celebración a la entrega

Una celebración al eucalipto

Una celebración al descubrimiento

Una celebración a los obstáculos por su poder de volvernos más reales

Una celebración a la página en blanco

Una celebración al aburrimiento

Una celebración a los pájaros a mitad del bosque

Una celebración al sufrimiento como camino de regreso

Una celebración a la muerte que nos muestra las creencias infundadas sobre las cuales muchas veces tomamos decisiones

Una celebración a decidir contar con más tiempo que dinero

Una celebración a la desaparición del tiempo

Una celebración a la poesía

Una celebración al silencio

Una celebración a la soledad

Una celebración al cuerpo

Una celebración a la mente

Una celebración del entendimiento del lenguaje secreto de los perros

Una celebración a la rotación de los astros porque gracias al movimiento conocemos el día y la noche y en la noche oscura percibimos cómo brilla la estrella

Una celebración al corte de pelo como significado de una visión interior

Una celebración del abandono por la espera de un futuro

Una celebración por la sinceridad y la fidelidad a uno mismo en cada momento

Una celebración por la risa espontánea, sin objeto

Una celebración a la tristeza, por su verdadera profundidad

Una celebración a la libertad, por elegirla

Una celebración al sentir

Una celebración al aroma del café

Una celebración a la palabra, por hacer un esfuerzo divino en intentar nombrar lo innombrable

Una celebración a la familia en cuyo espejo vemos nuestro propio crecimiento

Una celebración a exponer nuestras miserias al mundo sin tener miedo a ser juzgado

Una celebración al miedo por mostrarnos la falsedad de la separación

Una celebración a la música

Una celebración a las preguntas que nos hacen temblar

Una celebración a la falta de salud como una forma de intuir dentro nuestro un espacio verdadero

Una celebración a la ausencia de planes

Una celebración al chocolate

Una celebración a las manos que escriben, que tocan y que huelen

Una celebración a la ropa que abriga

Una celebración ser hijos de la misma sustancia

Una celebración habernos encontrado

Una celebración al universo infinito que siempre provee

Una celebración a la vida tal-cual-es

Una celebración a la maternidad y a la paternidad en que nos damos a luz a nosotros mismos

Una celebración a la búsqueda de la verdad por el simple deleite de saber quiénes somos

Una celebración a la suavidad de los párpados

Una celebración a los ojos que todo lo ven

Una celebración a la escucha

Una celebración al que percibe

Una celebración de la fuerza que le da coherencia al mundo

Una celebración al rumor del viento

Una celebración al resquebrajamiento de las ilusiones

Una celebración a la búsqueda de la verdad, de lo que es inherente

Una celebración a la felicidad del reconocimiento

Una celebración del té


Una celebración a la consciencia.



Magalí Vidoz

lunes, 6 de julio de 2015

Fragmentos de "El lobo estepario"

<<La idea equivocada y funesta de que el hombre sea una unidad permanente, le es a usted conocida. También sabe que el hombre consta de una multitud de almas, de muchísimos yos. Descomponer en estas numerosas figuras la aparente unidad de la persona se tiene por locura, la ciencia ha inventado para ello el nombre de esquizofrenia. La ciencia tiene en esto razón en cuanto es natural que ninguna multiplicidad puede dominarse sin dirección, sin un cierto orden y agrupamiento. En cambio, no tiene razón en creer que sólo es posible un orden único, férreo y para toda la vida, de los muchos sub-yos>>.


<<El que hoy quiera vivir y alegrarse de su vida, no ha de ser un hombre como tú ni como yo. El que en lugar de chinchín exija música, en lugar de placer alegría, en lugar de dinero alma, en vez de loca actividad verdadero trabajo, en vez de jugueteo pura pasión, para ése no es hogar este bonito mundo que padecemos…>>


<<Muchas veces ha estado usted muy cansado de la vida; usted se afanaba por salir de aquí, ¿no es verdad? Anhelaba abandonar este tiempo, este mundo, esta realidad, y entrar en otra realidad más adecuada a usted, en un mundo sin tiempo. Hágalo usted, querido amigo, yo le invito a ello. Usted sabe muy bien dónde se oculta ese otro mundo, y que lo que usted busca es el mundo de su propia alma. Únicamente dentro de su mismo interior vive aquella otra realidad por la que usted suspira. Yo no puedo darle nada que no exista ya dentro de usted. Yo no puedo presentarle ninguna otra galería de cuadros que la de su alma. No puedo dar a usted nada: sólo la ocasión, el impulso, la clave. Yo he de ayudar a hacer visible su propio mundo; esto es todo>>.



"El lobo estepario" (1927)
Hermann Hesse

Fragmento de "Demian"

<<La solidaridad es algo hermoso. Pero lo que vemos florecer por ahí no es solidaridad. Volverá a renacer del conocimiento del individuo por los individuos y durante algún tiempo transformará el mundo. La que hoy existe no es más que espíritu gregario. Los hombres se unen porque tienen miedo los unos de los otros; los señores se asocian, los trabajadores se asocian, los sabios se asocian. ¿Y por qué tienen miedo? Sólo se tiene miedo cuando se está en disensión consigo mismo. Tienen miedo porque nunca se han reconocido a sí mismos. ¡Una sociedad de hombres que tienen miedo de lo desconocido que anida en ellos! Todos se percatan de que sus leyes de vida no funcionan ya, de que viven según los viejos códigos y que ni su religión ni su moral corresponden a lo que necesitamos. Durante cien años y más, Europa no ha hecho más que estudiar y construir fábricas. Todos saben con exactitud cuántos gramos de pólvora se necesitan para matar a un hombre; pero no saben cómo se reza a Dios, no saben siquiera cómo se pasa un rato divertido. ¡Mira las tabernas de los estudiantes! O un lugar de diversión donde se reúne gente rica. ¡Desesperante! Querido Sinclair, de esto no puede salir nada alegre. Los hombres que se apiñan acobardados están llenos de miedo y de maldad; ninguno se fía del otro. Son fieles a unos ideales que han dejado de serlo y apedrean a todo el que crea otros nuevos. Presiento graves conflictos. Vendrán, créeme, vendrán pronto. Naturalmente, no «mejorarán» el mundo. Que los obreros maten a los empresarios, o que Rusia y Alemania disparen una sobre otra, nada altera la situación; sólo cambian los dueños. Pero no será completamente en vano. Hará patente la miseria de los ideales actuales; se saldarán las cuentas con los dioses de la Edad de Piedra. Este mundo, tal como es ahora, quiere morir, quiere sucumbir y lo conseguirá>>.


"Demian: Historia de la juventud de Emil Sinclair" (1919)
Hermann Hesse