La magia de creer para ver

jueves, 10 de septiembre de 2015

La importancia de las palabras

Hace muchos años existía un samurái que creía tan fielmente en sus propias palabras que era capaz de enfrentarse en duelo a cualquiera que lo contradijese. Nunca había perdido ningún combate.
En una ocasión acababa de llegar a un pueblo y vio como todo el mudo iba en masa en una determinada dirección, paro a uno de los aldeanos y le pregunto:
– ¿Dónde vais todos?
El aldeano le dijo muy educadamente:
– Vamos a escuchar al maestro Wei.
– ¿Quién es el maestro Wei?- repuso el samurái.
– El maestro Wei, es el maestro más famoso de toda esa región.
Al oír esas palabras, el samurái sintió un poco de curiosidad por saber quién era ese maestro por el cual todo el mundo había salido de sus casar para ir a escuchar.
El maestro Wei era un anciano bajito y delgado que prácticamente ya estaba en sus últimos años de vida.
Segundos después de llegar todo el mundo el maestro Wei empezó a hablar:
– El hombre ha creado a lo largo de los años muchas armas poderosas, pero para mí la más poderosa de todas es la palabra.
El samurái muy enfadado por lo que acababa de oír dijo:
– Sólo a un loco aciano como tú, se le ocurriría esa sarta de estupideces.
En eso que saco su espada y dijo:
– No hay nada más poderoso que el filo de una espada.
Entonces Wei le miro a los ojos fijamente y dijo:
– Es normal que un patán como tú diga eso, solamente eres un hijo de perra sin estudios, que no conoce más mundo que la violencia.
En el momento que el samurái escucho esas palabras su cuerpo se encendió, perdiendo el control de su mente, se dirigió rápidamente a donde estaba el anciano.
– Anciano vete ya despidiendo de tu vida, porque acaba de llegar a su fin.
Entonces inesperadamente Wei se inclinó y comenzó a disculparse:
– Noble guerrero perdone la vida de este anciano. Solo un hombre mayor y cansado podría tener un desliz hacia su persona, ¿podrá perdonar la vida a este aciano, que por su locura pudo ofenderle?
El samurái se paró en seco y dijo:
– Claro que si gran maestro Wei , acepto sus disculpas.
En ese instante el maestro Wei le dijo:
– Amigo mío. ¿Son o no poderosas las palabras?

Autor desconocido

lunes, 7 de septiembre de 2015

Soneto XCIX

Otros días vendrán, será entendido
el silencio de plantas y planetas
y cuántas cosas puras pasarán!
Tendrán olor a luna los violines!
El pan será tal vez como tú eres:
tendrá tu voz, tu condición de trigo,
y hablarán otras cosas con tu voz:
los caballos perdidos del Otoño.
Aunque no sea como está dispuesto
el amor llenará grandes barricas
como la antigua miel de los pastores,
y tú en el polvo de mi corazón
(en donde habrán inmensos almacenes)
irás y volverás entre sandías.


Pablo Neruda
Cien sonetos de amor

domingo, 6 de septiembre de 2015

De Teatro de la Muerte y otros ensayos

"El actor,
retrato desnudo del hombre,
expuesto a todo lo que llega,
silueta elástica.
El actor en las ferias,
exhibicionista desvergonzado,
simulador que muestra lágrimas,
risas,
el funcionamiento de todos los órganos,
las cumbres del pensamiento, del corazón y las pasiones,
del vientre, del pene,
con el cuerpo expuesto a todos los estimulantes,
todos los peligros,
y todas las sorpresas;
ilusión,
modelo artificial de su anatomía y de su mente,
renunciando a la dignidad y el prestigio,
atrayendo el desprecio y la burla,
tan cerca de la basura como de la eternidad,
rechazado por lo que es normal y normativo en una sociedad.

Actor
viviendo sólo
en lo imaginario,
llevado a un estado de insatisfacción crónica
y de descontento ante todo,
lo que realmente existe
fuera del universo de la ficción,
que lo lleva a una nostalgia perpetua,
que lo obliga a una vida nómada.

Actor de feria,
errabundo eterno sin lugar en el mundo,
buscando vanamente un puerto
con todos sus bienes en el equipaje:
sus esperanzas, sus ilusiones perdidas,
que son su riqueza,
y su carga,
una ficción
que defiende celosamente hasta el fin
contra la intolerancia de un mundo diferente”.

jueves, 3 de septiembre de 2015

En otro amanecer - Forugh Farrojzad

Toda mi existencia es un verso oscuroque se repite a sí mismoy te lleva al amanecer de eternas primaverasYo suspiro por tí en este versoEn este verso te amarroa los árboles, al agua y al fuegoAcaso es la vidauna calle larga por la cual cada día pasea una mujercon su canasto?Acaso es la vidauna cuerda con la cual un hombre se cuelga de una rama?Tal vez es la vidaun niño que regresa de la escuelaLa vida es tal vez prender un cigarrilloen la letarga pausa entre dos momentos de amor,
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o un caminante que confundido alza su sombreroy con una sonrisa lerda dice " Buenos días"a otro que lo adelantaAcaso la vida es el momento contenidocuando mi mirada sucumbe en tus pupilasy mi emoción se mezcla con la sensación de la lunay el descubrimiento de la oscuridad?En un cuartotan grande como la soledad,mi corazón, tan grande como el amor,contempla los simples pretextos de la felicidad,el hermoso marchitar de las plantas en maceteros,el pequeño árbol que tú plantaste en nuestro jardíny la canción de los canarios que colman la ventanaOh...Esta es mi suerteEsta es mi suerteMi suerte es el cielo que se oscurece a través de las cortinasMi suerte es bajar por escaleras abandonadasy encontrar algo en decadencia y exilioMi suerte es un penoso caminar por el jardín de los recuerdosy la entrega de mi alma a la melancolía de una vozque me dice:amo tus manosYo planto mis manos en el jardínCrecerélo sé, lo séY las golondrinas pondrán huevosen mis manchadas y ahuecadas manosEn mis orejas cuelgo los arosde un par de guindas rojasy en mis uñas fijo hojas de daliasHay una calle donde los muchachos que me amaron,con los mismos pelos alborotados,cuellos largos y delgadas piernas,todavía piensan en la sonrisa inocente de la niñaque una noche se la llevó el vientoHay una calle que mi corazónse ha robado de los barrios de mi infanciaEl viaje de los sentidos a lo largo de la línea del tiempo,e impregnar la línea seca del tiempocon la forma de conscientes pensamientosque regresan desde la fiesta de imágenes espejadasDe esta maneraalguien muerey alguien permanece
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**En el torrente lastimoso de un arroyo que se va a diqueningún pescador pescará una perlaYoconozco una triste sirenitaque se encuentra en el océanoy serenamente tocasu dolor de corazón con una flauta mágicaUna sirenitaque muere con un beso en la nochey que nace con un beso al amanecer

martes, 1 de septiembre de 2015

No tengo miedo. No tengo miedo de nada.
Cuanto más sufro, más amo.
El peligro solo aumentará mi amor,
lo agudizará, le dará sabor.
Seré el único ángel que necesites,
dejarás esta vida siendo más hermosa
que cuando entraste en ella,
el cielo te recibirá de nuevo y te contemplará y dirá:
solo una cosa puede hacernos tan completos,
y esa cosa es el amor.

De la película "The Reader"