La magia de creer para ver

lunes, 26 de noviembre de 2012

Nonato

No, no quiero
nacer, no quiero cambiar el dulce rumor del
líquido amniótico
por la luz, el grito que desgarra los pulmones
No quiero que me midan,
me pesen, me subordinen al Tiempo
ni jugar al escondite con la Muerte
en eso que llaman
            vida
Así se está bien:
viajar a cualquier parte
llevado por el cordón umbilical

No es que yo no sepa:
berreando
uno consigue el pezón en la boca, yo no quiero abrir
los ojos
frente a la torturante luz, ver todo
como si yo no
hubiese existido antes, volver a oír
algún nombre nuevo
de la boca de algún sacerdote

Cuando las esclusas de la carne
se cierran
comienza todo de nuevo
desde el berrido y las secundinas

El hijo del hombre nunca es tan viejo
como de recién nacido
 
 
ARTO MELLERI

La Sura de la sombra

El que no posee
una sombra en su interior
una Sombra a la que uno pueda retirarse
de la multitud humana
una Sombra, una penumbra, un manantial secreto
que murmure pacíficamente
un Manantial cuyas aguas curen
la fiebre del alma

se encuentra desamparado en el desierto,
cegado por el sol,
condenado a creer
en todo espejismo
y la arena del desierto cambia
constantemente de forma,
la ciudad, desaparecida del mapa,
seguirá igual de alejada

El que no posee
una Sombra, una penumbra, un manantial secreto
un Manantial cuyas aguas curen
la fiebre del alma

Desgraciado aquel que no tiene una Sombra en su interior.
 
 
 ARTO MELLERI
Si al hombre no se le molesta,
si no se le ha molestado,
elige bien,
siempre.

Si al hombre se le molesta,
si se le ha molestado,
elige mal
y se altera.
O bien. O
se abstiene de elegir.

Un hombre alterado
es como un nido abandonado.
Alguien se ha acercado sin cuidado.
Ha molestado al nido.
 
 CAJ WESTERBERG
Se compra y se vende
se vende y se compra
nuestra propia vida.
Vaya, vaya.
Bien cara es
y se vende barata.
 
 CAJ WESTERBERG
He adelgazado, por lo que veo. Pero cómo.
            Llevo en el pulgar adecuado
los signos del perro y del caballo.
            Uno hecho con un cuchillo de herrar, el otro,
con un colmillo.
            De las cicatrices nace la vida
y el corazón es una fosa común todavía abierta
            llena de la tela gris del llanto,
ruido metálico de medallas de identidad al viento.
            Siempre en otoño, tiempo de matanza de los pavos,
ando en un trineo con cuatro perros, el quinto
            salta al lado atado como caballo de reserva
cuando un viento frío envuelve los bosques
            y en los campos arden hogueras bien vigiladas.
Así de fogosos son los caballos de batalla de la muerte
            pequeños e iracundos, y el viento del otoño
rojo como la sangre, como los árboles.
 
 
 SIRKKA TURKKA
Lo que echamos en falta no lo perdemos nunca.
Al que hemos amado lo echamos en falta siempre.
No perdemos nunca al que hemos amado.
Al que hemos amado lo amamos siempre.
 
 CLAES ANDERSSON
Toca la piel allí donde más fina es.
Humedece con la lengua los lugares más sensibles.
No introduzcas clavos en el corazón de tu amada.
Cuando vuelan pájaros a través de nosotros nos salen alas.
El que tiene fuerzas para llorar no se ahoga.
No hubo nadie tan protegido como nosotros entusiastas.
Allí donde ocurrió crece ahora un lecho de flores.
 
 CLAES ANDERSSON