La magia de creer para ver

lunes, 20 de julio de 2015

Retrovisor

Ya no existen preguntas:
tú y yo fuimos el problema.

Blanca Balcells






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El amor después del amor

Llegará el momento en que, con alegría,
te saludarás al llegar a tu propia puerta
a tu propio espejo
y te sonreirás ante tu bienvenida,

y te dirás siéntate aquí, come.
De nuevo amarás al extraño que tú eras.
Sirve vino. Sirve pan
devuelve tu corazón a él mismo,

al desconocido que te amó toda tu vida,
a quien ignoraste por causa de otro.
Quita las cartas de la estantería,

las fotos, las desesperadas notas,
despega tu propia imagen del espejo.
Siéntate. Festeja tu vida.


Derek Walcott

Suficientes

Suficientes.
Estas palabras son suficientes.
y, si no estas palabras, entonces esta respiración.
y, si no esta respiración, estar aquí sentado.
Este abrirse a la vida
que hemos rechazado
una y otra vez
hasta ahora.
Hasta ahora.

David Whyte

Walden: la vida en los bosques

"Encontré entonces en mí
–y aún ahora lo hallo-
un instinto que me llevaba
hacia una vida más alta o espiritual,
según suele decirse,
como lo tiene la mayoría de los hombres,
y otro instinto que me llevaba hacia
un nivel primitivo y salvaje;
y guardo respeto por ambos."

EXTRAÍDO DE “WALDEN: LA VIDA EN LOS BOSQUES”
HENRY DAVID THOREAU

Para mantener la calidez

Tengo el rostro entre las manos
No, no estoy llorando.
Sostengo mi rostro entre las manos
para conservar cálida la soledad,
dos manos que protegen
dos manos que nutren,
dos manos que impiden que mi alma
me deje abandonarme
a la cólera.


Thich Nhat Hanh

El cosmos está lleno de piedras preciosas

El cosmos está lleno de piedras preciosas.
Deseo ofrecerte un puñado esta mañana.
Cada instante que vives es una piedra preciosa,
que resplandece y contiene Tierra y Cielo,
las aguas y las nubes.

Has de respirar suavemente
para que se revelen los milagros.
De repente oyes a los pájaros cantar,
a los pinos tararear,
ves abrirse a las flores,
el cielo azul,
las nubes blancas,
la sonrisa y el maravilloso aspecto
de tu Bienamado.

Tú, la persona más rica de la Tierra,
que has mendigado la vida en todas partes,
dejas de ser el hijo pródigo.
Vuelve y reclama tu herencia.
Debemos disfrutar de nuestra felicidad
y ofrecerla a todo el mundo.
Aprecia este mismo instante.
Deja partir la corriente de desesperación
y acoge la vida plenamente en tus brazos.


Thich Nhat Hanh